martes, 27 de enero de 2009

Performance

Hola a todos.
Después de habernos pasado todo el trimestre haciendo trabajos relacionados con el Holocausto Nazi, llegó el día de exponer el resultado final a los alumnos, profesores, trabajadores del instituto e incluso al alcalde del pueblo.
Llegamos el viernes, un poco antes de la hora, pues aunque cada uno sabía ya dónde debía ir y que hacer, algunos tenían que maquillarse y preparar algunas cosas antes de empezar.
La verdad es que me encontraba un poco nerviosa, por saber la reacción ante las personas que lo vieran, si les gustaría o no, si me daría mucha vergüenza explicarle las imágenes a algunos alumnos y profesores, y alguna que otra cosa más. Pero una vez que empezé a explicar, cada vez era más sencillo y me salían las palabras con más soltura. Hubo un momento en el que uno de los alumnos a los que le estaba explicando las fotografías se empezo a reir, es deprimente ver como en vez de oír qué pasó en ese tiempo, las circunstancias tan catastróficas en las que se encontraban y la de muertes que hubo, se preocupen más por pasar del tema y reirse de los demás.

En la exposición participamos todos los alumnos de 1º de Bachillerato y nos repartimos las tareas de la siguiente forma: unos doce alumnos para explicar carteles y fotografías, entre ellos estaba yo; dos alumnos eran los médicos; otros dos alumnos encargados de controlar quien entraba y quien salía de la exposición, estos iban vestidos de negros y tenían mucha autoridad, puesto que se suponía que eran nazis; una persona encargada de controlar los videos y las diapositivas, en los que salían imágenes y videos sobre la situación en los campos de concentración; una persona encargada de fotografiar y hacer videos; otro de los alumnos hacía de Hitler, iba vestido con traje de chaqueta, pelo engominado y un bigote iba dando vueltas por la sala y a veces gritaba una frase sobre los pensamientos de Hitler; Miguel estaba allí con nosotros supervisando y comprobando que cumplíamos con nuestro trabajo; y, por último los alumnos que quedaban iban vestidos como prisioneros de los campos, con pijamas de rayas y las niñas llevaban pañuelos en la cabeza para que no se les viese el pelo, pues en los campos, tanto a las mujeres como a los hombre, se les rapaba la cabeza, y sus caras eran muy realistas, se habían maquillado de una manera que parecía que no habían comido, ni bebido, ni dormido en mucho tiempo.

Llegadas las 8:30 de la mañana empezó a entrar el primer curso, entraban por grupos de tres en tres, en medio de la sala estaban los videos con las pelúclas de la II Guerra Mundial y a su alrededor los alumnos y profesores iban pasando viendo los carteles y escuchando las explicaciones, al terminar las fotografías, en el escenario estaban los prisioneros tapados con mantas y hacian una pequeña representación en la que los médicos llegaban, les dejaban una olla y ellos se tiraban desesperados a por ella, puesto que podría ser la última comida que recibiesen. Luego les pedían que se pusieran en formación, y algunos eran seleccionados para ser ejecutados en las cámaras de gas y una de las judías se dedicaba a fregar el suelo, y lo que más me sorprendio fueron las caras de ellos, de tristeza y pena, no creí que fuesen a estar tan metidos en el papel, la verdad es que desde mi punto de vista lo hicieron muy bien. Los médicos además de escoger a los prisioneros también cogían a cuatro o cinco alumnos, o a algún profesor como si fuesen judíos y también los condenaban.

Una vez terminada esta representación los prisioneros volvían a colocarse en su sitio esperando para representarla otra vez a otro grupo, mientras que el otro grupo salía recogiendo una Lengua Trapera relacionada con el tema de la exposición, espero que salieran dándose cuenta de todo lo que las personas sufrían en esos campos y la de muertos que hubo porque a alguien no le guste como eres, como piensas o de la religión que eres.
Como mencioné anteriormente también tuvimos la visita del alcalde de nuestro pueblo, don Francisco Carrera, al que por la cara que puso le gusto mucho y se impresionó mucho al ver el realismo de los personajes y lo bien montado que estaba todo.

A las 11:00 de la mañana todo había acabado, me sentí muy bien porque todo había salido bien y lo mejor es que a todos les había gustado. Después de esto teníamos que dejar el salón de actos como estaba antes, y así lo hicimos, cada cual quitaba su parte, para que así se hiciese menos pesado. Llevabamos las cosas a la sala e reuniones, colocamos las sillas, los bancos y en un rato estaba todo recogido.

Quiero agradecer a Miguel todo el esfuerzo que a puesto para llevar a cabo esta exposición, pues sin él esto no habría sido posible.


Un saludo y hasta la próxima semana.

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